Telangiectasia Macular

¿Qué es la telangiectasia macular?

La telangiectasia macular es una enfermedad que afecta a la mácula, causando una pérdida de la visión central. La mácula es un área pequeña de la retina (el tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo), responsable por la visión central que permite ver detalles finos con claridad.

La telangiectasia macular se desarrolla cuando hay problemas con los pequeños vasos sanguíneos alrededor de la fóvea el centro de la mácula. Hay dos tipos de telangiectasia macular, y cada uno afecta a los vasos sanguíneos de forma diferente.

Telangiectasia macular de Tipo 2

La forma más común de telangiectasia macular es la de Tipo 2, caracterizada por fugas en los pequeños vasos sanguíneos alrededor de la fóvea, dilatación o ensanchamiento de los mismos, o ambas condiciones. En algunos casos, nuevos vasos sanguíneos pueden formarse bajo la retina, los cuáles pueden también averiarse y tener fugas de fluidos. El líquido que escapa de los vasos sanguíneos hace que la mácula se inflame o se agrande, causando una condición llamada edema macular, la cuál afecta su visión central. Adicionalmente, un tejido de cicatrices puede formarse sobre la mácula y la fóvea causando pérdidas de la visión detallada. La condición de Tipo 2 afecta a ambos ojos, pero no necesariamente con la misma severidad.

Telangiectasia macular de Tipo 1

El Tipo 1 de telangiectasia macular se caracteriza por la dilatación de vasos sanguíneos que forman pequeños aneurismas, causando inflamación y daños a las células maculares. La enfermedad casi siempre ocurre en un ojo, lo que la diferencia de la condición de Tipo 2.

Síntomas de telangiectasia macular

En las primeras etapas, las personas con telangiectasia macular no presentan síntomas.

A medida que la enfermedad progresa, es posible que tenga síntomas como visión borrosa, visión distorsionada, y la pérdida de la visión central. Es posible que se necesite más luz para leer o realizar otras funciones. La pérdida de la visión central progresa durante un período de 10 a 20 años. La telangiectasia macular no afecta la visión lateral y por lo general no causa ceguera total.

Ya que la telangiectasia macular no presenta síntomas en sus primeras etapas, es muy importante someterse a exámenes regulares de los ojos con un oftalmólogo para detectar cualquier problema macular tan pronto como sea posible.

Diagnóstico de la telangiectasia macular

Un examen cuidadoso realizado por su oftalmólogo puede detectar pequeños y finos cristales en la parte central de la mácula (un signo de telangiectasia macular).

En primer lugar, el oftalmólogo llevará a cabo una evaluación completa de su visión incluyendo un examen con una rejilla de Amsler para detectar áreas onduladas u oscuras en la visión central. Posteriormente, el médico dilatará las pupilas con gotas para los ojos y examinará los ojos con un oftalmoscopio, un dispositivo que permite ver la retina y otras áreas de la parte posterior del ojo.

Si su oftalmólogo sospecha que usted tiene una telangiectasia macular, habitualmente tomará unas fotografías especiales del ojo mediante una tomografía de coherencia óptica (TCO) y una angiografía con fluoresceína.

La exploración a través de un escán TCO, utiliza ondas de luz para crear imágenes detalladas de la estructura subyacente de la retina. Imágenes de una TCO muestran el espesor de la retina, y puede ayudar a su oftalmólogo a detectar una inflamación y vasos sanguíneos anormales.

Durante una angiografía con fluoresceína, un tinte de fluoresceína se inyecta en una vena en su brazo. El tinte viaja a través del cuerpo, incluyendo los ojos. A medida que el tinte pasa a través de las vasos sanguíneos de la retina, fotografías del ojo son tomadas. Las áreas anormales se destacan debido al tinte. La angiografía con fluoresceína puede ser repetida periódicamente, especialmente si la visión está empeorando.

Tratamiento de la telangiectasia macular

A través de los años, un número de tratamientos para la telangiectasia macular han sido estudiados pero ninguno ha demostrado mejoras significativas en la visión. Sin embargo, debido a que la enfermedad tiene un pronóstico relativamente bueno, la mayoría de los pacientes pueden no requerir tratamiento.

En algunos casos, tratamientos con rayo láser o inyecciones de medicamentos pueden ser utilizados para ayudar a sellar los escapes de fluidos, pero son tratamientos menos preferidos debido a posibles efectos secundarios. En otros casos, inyecciones de medicamentos tales como esteroides u otra clase de medicamentos pueden ser utilizados.

Una complicación grave de la telangiectasia macular es el desarrollo de vasos sanguíneos anormales bajo de la retina. Ésta condición es llamada neovascularización coroidea, y puede requerir inyecciones de inhibidores del factor de crecimiento endotelial vascular (drogas anti-VEGF, por sus siglas en inglés).

Las drogas anti-VEGF se dirigen hacia un químico específico en el ojo que causa el crecimiento de vasos sanguíneos anormales bajo la retina. Dicho químico es llamado factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF por sus siglas en inglés). Un bloqueo de VEGF con inyecciones de medicamento reduce el crecimiento de vasos sanguíneos anormales, retrasa su fuga, ayuda a reducir la inflamación de la retina, y en algunos casos mejora la visión.

Desafortunadamente, a veces el tratamiento no parece ofrecer muchos beneficios. Actualmente existen estudios clínicos en marcha para entender mejor la enfermedad e identificar tratamientos potencialmente útiles.

Personas con pérdida de visión debida a una telangiectasia macular pueden beneficiarse con ayudas para baja visión las cuáles pueden ayudar a aprovechar al máximo la visión restante.

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