Parálisis microvascular del nervio craneal

¿Qué es una parálisis microvascular del nervio craneal?

La parálisis microvascular del nervio craneal es una condición neurológica que afecta los músculos que mueven los ojos. Una parálisis microvascular del nervio craneal obstruye el flujo sanguíneo hacia los nervios localizados entre el tronco cerebral y los músculos dentro de la órbita del ojo, así como otros nervios que afectan la función visual.

Cuando existe una parálisis microvascular del nervio craneal, es posible que usted no pueda mover los ojos en una o más direcciones (dependiendo de los músculos afectados), y puede experimentar visión doble. Usted también puede tener un párpado caído.

La parálisis microvascular del nervio craneal es una de las causas más comunes de visión doble aguda en personas mayores. Es más frecuente en personas con diabetes y alta presión arterial. Es llamada en ocasiones «parálisis diabética». De vez en cuando, la parálisis microvascular del nervio craneal puede ocurrir en personas más jóvenes que sufren de migrañas. Esta condición casi siempre desaparece por sí sola sin dejar una visión doble.

Los ojos se mueven a través del uso de seis músculos. Cuatro de estos músculos se unen a la parte frontal del ojo (justo detrás del iris, la parte coloreada del ojo). Dos músculos fijos en la parte posterior del ojo son responsables por algunos de los movimientos verticales (de arriba a abajo) y la mayor parte del movimiento giratorio de cada ojo. Estos seis músculos reciben sus señales desde tres nervios craneales que se originan en el tronco cerebral.

Un nervio no puede funcionar correctamente cuando el flujo sanguíneo se bloquea. Si el 6º nervio craneal (también llamado nervio abducente o de motor ocular externo) es afectado, su ojo no podrá moverse hacia afuera y se produce una visión doble, viendo las imágenes una al lado de la otra. Si el 4º nervio craneal (también llamado nervio troclear) es afectado, se produce una visión doble vertical (una imagen encima de la otra). La visión doble puede reducirse inclinando la cabeza hacia el hombro opuesto.

El 3er nervio craneal (también llamado nervio oculomotor) suministra cuatro de los seis músculos del ojo. Estos son algunos de los músculos que controlan el párpado y el tamaño de la pupila. Cuando el 3er nervio craneal es afectado, el ojo puede estar limitado en su movimiento de arriba hacia abajo de movimiento y puede girar en dirección contraria a la nariz. El párpado puede caerse. Por lo general, se tiene una experiencia combinada de visión doble vertical y lateral (una imagen al lado de la otra).

Causas de la Parálisis Microvascular del Nervio Craneal

No siempre es claro qué causa la obstrucción de los vasos sanguíneos de los nervios craneales, privándolos de oxígeno. En algunos casos, la diabetes, una presión sanguínea alta, o el endurecimiento de las arterias pueden ser factores de riesgo. En pacientes jóvenes, una migraña puede afectar a estos pequeños vasos sanguíneos.

Ocasionalmente, una parálisis microvascular del nervio craneal puede ser consecuencia de un vaso sanguíneo bloqueado en la cubierta del cerebro, el cual puede asociarse con dolor alrededor del ojo. Los nervios no son afectados permanentemente, y durante un período de seis a 12 semanas, su función normal debe recuperarse.

Si la visión doble causada por una parálisis microvascular del nervio craneal no desaparece, es muy importante comunicarlo a su oftalmólogo (Doctor de los Ojos).

Síntomas de parálisis microvascular del nervio craneal

Por lo general, las señales de una parálisis microvascular del nervio craneal tienen que ver con problemas del movimiento de sus ojos que causan una visión borrosa o doble. Si el ojo está gravemente afectado, puede no moverse en absoluto en una o más direcciones. A veces, puede haber solamente haber una desaceleración del movimiento.

Párpado caído

Los síntomas de parálisis microvascular del nervio craneal pueden incluir:

  • Debilidad en uno o más músculos de los ojos;
  • Visión borrosa que mejora con el cierre de uno de los ojos;
  • Visión doble;
  • Dolor en los ojos o a su alrededor relacionado con la falta de flujo sanguíneo a la cubierta del cerebro, que comúnmente sucede al comienzo de la visión doble;
  • Párpados caídos (condición llamada Ptosis);
  • Pupila agrandada (ocurre raramente).

Si usted es diagnosticado con una parálisis microvascular del nervio craneal, es muy importante decirle a su médico si tiene síntomas nuevos de doble visión después del diagnóstico, o si no desaparece.

Diagnóstico Parálisis Microvascular del Nervio Craneal

Su oftalmólogo le hará un examen médico completo de los ojos para ayudar a determinar qué patrón sigue su visión doble, y si es o no una debilidad aislada del nervio craneal.

Si existen múltiples parálisis microvasculares, si la pupila está implicada, o si hay una parálisis microvascular del nervio craneal a una temprana edad, un examen neurológico y un estudio de imagen (una tomografía computarizada, una resonancia magnética o una angiografía) pueden ser necesarios.

Cualquier persona diagnosticada con parálisis microvascular del nervio craneal debe chequear su presión arterial y el azúcar en la sangre para asegurarse de que no haya una diabetes o hipertensión, las cuales son factores de riesgo claves para desarrollar una parálisis microvascular del nervio craneal.

Tratamiento de la parálisis microvascular del nervio craneal

No hay manera de acelerar el tiempo de recuperación natural de una parálisis microvascular del nervio craneal. La visión doble puede ser tratada mediante el uso de parches en los ojos. Si la visión doble persiste, el uso de anteojos de prisma o una cirugía del músculo del ojo pueden ser posibles cuando no habido una recuperación completa. Es muy importante decirle a su médico si tiene síntomas nuevos de visión doble después del diagnóstico, o si ésta no desaparece.

Medicamentos antiinflamatorios como el ibuprofeno (Advil® o Motrin®) pueden ayudar si hay un dolor asociado con la parálisis microvascular del nervio craneal.

Es importante asegurarse de que la presión arterial y el azúcar en la sangre estén controladas adecuadamente. Los factores de riesgo que aumentan la posibilidad de desarrollar una parálisis microvascular del nervio craneal (como la diabetes, la hipertensión arterial y el tabaquismo), también incrementan el riesgo de tener un derrame cerebral. Es importante que su médico le haga una evaluación para asegurarse de que todos los factores de riesgo sean reducidos o tratados.

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