Parálisis de Bell

¿Qué Es la Parálisis de Bell?

La parálisis de Bell es una condición temporal que hace que ciertos músculos de la cara se debiliten o se paralicen. Durante el transcurso de la enfermedad de parálisis de Bell, la mitad de su cara da la impresión de estar “caída” y usted sólo puede sonreír por un lado de su boca. Usualmente, usted no puede cerrar el ojo del lado afectado de la cara, y el párpado inferior también puede voltearse hacia afuera (a esto se le llama ectropión). Esta condición puede llevar a una resequedad excesiva y lagrimeo del ojo afectado.

La parálisis de Bell ocurre cuando el nervio que controla los músculos faciales en un lado de la cara (el 7º nervio craneal), se hincha o se inflama. Puede afectar a cualquier individuo, pero sobre todo a personas entre los 15 y los 60 años de edad.

Los síntomas de la parálisis de Bell mejoran en pocas semanas en la mayoría de las personas, quienes se recuperan por completo entre tres y seis meses. La parálisis de Bell puede ser recurrente en aproximadamente un 10 por ciento de los pacientes, bien sea en el mismo lado de la cara o en el otro.

Esta condición raramente afecta a ambos lados de la cara, aunque puede suceder. Si esta forma bilateral de parálisis de Bell ocurre, o si cualquier otra parte del cuerpo se paraliza, debilita o adormece, es importante que su médico descarte otras causas.

¿Qué causa la parálisis de Bell?

Se piensa que la causa más común de la parálisis de Bell es el virus de herpes simple, el cuál también causa el herpes labial. Otras posibles causas de la parálisis de Bell incluyen el virus de herpes zóster (el cuál causa la varicela y el herpes zóster), el virus que causa la mononucleosis (llamado Epstein-Barr), y el citomegalovirus. Cuando uno de estos virus infecta el cuerpo, es posible que el nervio que controla los músculos faciales se inflamen.

La parálisis de Bell es más frecuente entre las siguientes personas:

  • Mujeres embarazadas, especialmente durante el tercer trimestre, o que estén en la primera semana después del parto.
  • Pacientes con diabetes
  • Alguien con una infección del tracto respiratorio superior (resfriado o gripe)

Síntomas de la parálisis de Bell

Esta condición por lo general no afecta a ambos lados de la cara. Si ambos lados son afectados, esta forma de parálisis de Bell es llamada bilateral.

Los síntomas de la parálisis de Bell suelen aparecer repentinamente. Estos pueden incluir:

  • Entumecimiento, debilidad leve o parálisis completa de un lado de la cara
  • Un rostro caído de un lado, con dificultad de hacer expresiones faciales, sonreír o cerrar el ojo en el lado afectado de la cara
  • Babeo
  • Dolor en la oreja o detrás de ella, o alrededor de la mandíbula en el lado afectado
  • Incrememento en la sensibilidad al sonido
  • Lagrimeo excesivo o resequedad en el ojo
  • Dolor de cabeza o dolor de cuello
  • Pérdida del sentido del gusto

Diagnóstico de la parálisis de Bell

No hay un examen de laboratorio específico que se use para confirmar una parálisis de Bell. En su lugar, su médico diagnosticará la condición descartando otras causas de parálisis facial, incluyendo derrames cerebrales u otras condiciones neurológicas. Él o ella examinará su cara y estudiará su inhabilidad de mover músculos superiores o inferiores en el lado afectado de la cara.

En ocasiones, exámenes de sangre pueden ser ordenados para establecer otras posibles causas de la parálisis de Bell, tales como infecciones o diabetes.

El uso de resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés), o de un escán con tomografía computarizada (TC o TAC por sus siglas en inglés), pueden ayudar a su médico a encontrar otras posibles fuentes de presión en el nervio facial. Otra prueba llamada electromiografía (EMG) puede mostrar si ha habido daño a los nervios faciales y, si es el caso, qué tan grave es el daño.

Tratamiento de la parálisis de Bell

Cada persona con parálisis de Bell es afectada en forma diferente. Algunas personas desarrollan síntomas leves que desaparecen por sí solos en unas dos semanas, sin necesidad de tratamiento. Otras personas pueden necesitar tratamiento con algún medicamento u otra opción, por ejemplo, si tienen una infección.

Algunos médicos pueden recomendar un tratamiento temprano con corticosteroides para reducir la hinchazón facial y la inflamación. Ocasionalmente, un medicamento antiviral (como el aciclovir) puede ser útil para acelerar la recuperación de una parálisis de Bell. Una combinación de ambos tipos de drogas puede incluso ser utilizada.

El dolor puede ser tratado con calmantes para el dolor que no requieren prescripción como la aspirina, el paracetamol (por ejemplo, Tylenol) y el ibuprofeno (como Advil o Motrin). A veces la aplicación de calor húmedo en el lado afectado de la cara puede ayudar a aliviar el dolor.

Las personas con parálisis de Bell deben tener especial cuidado con su ojo afectado para evitar molestias y complicaciones de ojo seco severo y, posiblemente, una córnea rayada (la capa transparente que cubre el ojo). El tratamiento más común generalmente incluye el uso de gotas lubricantes o lágrimas artificiales durante el día, y un ungüento en la noche para mantener el ojo húmedo. En ocasiones, se puede poner un parche sellado con cinta adhesiva sobre el ojo, o una cámara de humedad durante la noche para proteger y mantenerlo húmedo durante el sueño

Si el párpado se cae tan severamente que da vuelta hacia fuera (condición llamada ectropión), se puede necesitar una cirugía para ser reparado.

Se puede recomendar terapia física para ayudar a la recuperación de los nervios afectados, así como masajes y ejercicios faciales.

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