Miastenia gravis

¿Qué es la miastenia gravis?

La miastenia gravis es una enfermedad crónica autoinmune que causa que los músculos se debiliten y se cansen fácilmente. La mayoría de las personas afectadas por una miastenia gravis desarrollan “miastenia ocular” en la etapa inicial de la enfermedad, la cuál causa que los músculos que controlan el movimiento del ojo y los párpados se afecten, provocando una caída del párpado, visión borrosa o visión doble.

La mayoría de quienes tienen la forma ocular de esta enfermedad neuromuscular eventualmente desarrollan debilidad en otros músculos a través del cuerpo (miastenia gravis sistémica) en el curso de uno o dos años. La miastenia gravis sistémica afecta a los músculos de la cara, los ojos, los brazos y las piernas, así como los músculos que se utilizan para masticar, tragar y hablar. Cuando los músculos necesarios para la respiración son afectados, se dice que el paciente está en crisis miasténica — una situación que amenaza la vida.

Por lo general, las personas con miastenia gravis experimentan períodos de debilidad muscular seguidos por períodos con pocos o ningún síntoma.

¿Qué causa de miastenia gravis?

La miastenia gravis es causada por una enfermedad autoinmune que ataca los receptores de los músculos. Normalmente, éstos receptores reciben productos químicos de las terminales nerviosas, los cuáles permiten que los músculos trabajen apropiadamente. Cuando existe una condición de miastenia gravis, el sistema autoinmune produce anticuerpos que interfieren con los receptores, bloqueando los productos químicos que normalmente viajan desde las terminales nerviosas. Sin éstos productos químicos que los músculos necesitan para trabajar correctamente, los músculos se debilitan.

Síntomas de la miastenia gravis

A menudo, los primeros síntomas de una miastenia gravis afectan los ojos. Por lo general, la señal más común es una ptosis o caída de los párpados. La condición puede afectar a un solo ojo, aunque una ptosis puede cambiar de un ojo al otro; también puede afectar a ambos ojos. Si usted tiene una miastenia gravis, puede sentir una fatiga que empeora durante el día.

Otros síntomas de miastenia grave se incluyen:

  • Visión doble;
  • Debilidad en los brazos o las piernas; y
  • Dificultad para respirar, hablar, masticar o tragar.

Diagnóstico de miastenia gravis

Para diagnosticar una miastenia gravis, su oftalmólogo (Doctor de los Ojos)puede llevar a cabo una serie de pruebas, incluyendo:

  • Un análisis de sangre para buscar anticuerpos anormales;
  • Un examen neurológico de su condición física y habilidades mentales;
  • Una estimulación nerviosa repetitiva que ponga a prueba la actividad eléctrica de los músculos, y
  • Un examen con inyección de edrofonio, mediante el cuál un estimulante del nervio llamado cloruro de edrofonio es administrado para evaluar si hay alguna mejora temporal en la fuerza muscular.

Tratamiento de miastenia gravis

Un neurólogo ayudará a determinar la opción de tratamiento más adecuada en función de un número de factores, incluyendo los músculos que estén afectados y su debilidad.

Una fisioterapia y el aprendizaje de nuevas habilidades de acoplamiento pueden ayudar a mejorar las actividades de la vida diaria.

El tratamiento de la miastenia grave puede incluir una o más de las siguientes terapias:

  • Medicamentos que ayuden a mejorar la transmisión neuromuscular y aumentar la fuerza muscular;
  • Medicamentos que mejoren la fuerza muscular suprimiendo la producción de anticuerpos anormales;
  • Una timectomía, la extirpación quirúrgica del timo (una glándula que ocasionalmente es anormal en pacientes con miastenia gravis);
  • Una plasmaféresis, mediante la cuál los anticuerpos anormales son eliminados de la sangre y las células son reemplazadas;
  • Una inmunoglobulina administrada por vía intravenosa, la cuál afecta el sistema inmunológico adicionando anticuerpos provenientes de sangre donada.

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