Melanoma ocular

¿Qué es el melanoma ocular?

El melanoma ocular es un tipo de cáncer que se desarrolla en las células que producen pigmento, la sustancia que da color a la piel, el cabello y los ojos. El melanoma ocular se desarrolla de igual manera que un melanoma en la piel. Si bien es la causa de cáncer en el ojo más común entre adultos, el melanoma ocular es raro.

Los melanomas oculares suelen comenzar en la capa media del ojo. La capa externa del ojo es la esclerótica, la pared blanca y fuerte del ojo. La capa más interna del ojo es la retina, la cual detecta la luz y ayuda a enviar las imágenes al cerebro. La capa intermedia entre la esclerótica y la retina es llamada úvea. La úvea contiene muchos vasos sanguíneos (venas, arterias y capilares), que llevan la sangre dentro y fuera del ojo.

Un melanoma ocular también puede ocurrir en la conjuntiva (la capa más externa de la parte frontal del ojo), en la órbita del ojo y en los párpados, aunque la condición en éstos casos es rara.

Debido a que la mayoría de los melanomas oculares se forman en una parte del ojo que no puede verse en un espejo, pueden ser difíciles de detectar. Adicionalmente, el melanoma ocular por lo general no presenta síntomas tempranos. La mayoría de los melanomas se detectan durante un examen ocular de rutina. Por esto es importante ver a su oftalmólogo con frecuencia.

¿Qué Causa el Melanoma Ocular?

La razón por la cuál se producen los melanomas oculares no es clara. Los científicos han descubierto que ciertas mutaciones genéticas son más comunes entre pacientes con melanoma, lo cual sugiere que existe un fuerte componente genético en la enfermedad.

El melanoma ocular ocurre cuando el ADN de las células saludables del ojo emite errores que causan una multiplicación celular fuera de control. Las células mutantes se acumulan en el ojo y forman un melanoma.

Algunos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar melanoma. Entre ellos están:

  • Estar expuesto a la luz natural o una luz artificial (por ejemplo, la luz de las cámaras de bronceado) durante largos períodos de tiempo;
  • Tener los ojos claros (azules o verdes);
  • Tener una edad avanzada;
  • Ser descendiente de caucásicos;
  • Tener ciertas afecciones de la piel, como un síndrome de nevus displásico, el cual causa la formación de lunares anormales.
  • Tener una pigmentación de la piel anormal que afecte los párpados, y un aumento en la pigmentación de la úvea.

Síntomas de Melanoma Ocular

En sus primeras etapas, el melanoma ocular puede no mostrar ningún síntoma. Debido a que la mayoría de los melanomas se desarrollan en la parte del ojo que no se puede ver cuando se mira a un espejo, usted no puede saber si tiene un melanoma.

Cuando los síntomas oculares de melanoma se presentan, éstos pueden incluir una mancha oscura en el iris, visión borrosa, sensación de centelleos de luz, cambio en la forma de la pupila y/o pérdida de la visión en el ojo afectado.

Diagnóstico del Melanoma Ocular

El diagnóstico de melanoma ocular se inicia con un examen de los ojos realizado por un oftalmólogo. Si bien la enfermedad puede no presentar síntomas en sus primeras etapas, el melanoma ocular se detecta con frecuencia durante un examen ocular de rutina.

Un melanoma se distingue de un nevo (lunar en el ojo), por ciertas características. Los melanomas son más a menudo de color naranja, más gruesos de lo habitual o presentan fugas de líquido.

Si su oftalmólogo sospecha que hay un melanoma ocular, puede recomendar pruebas adicionales. Dichas pruebas pueden incluir:

  • Ecografía del ojo. Una ecografía ocular es un procedimiento durante el cual ondas de sonido de alta energía (ultrasonido) rebotan en los tejidos internos del ojo produciendo ecos. El proceso utiliza gotas para adormecer el ojo y una pequeña sonda que envía y recibe las ondas de sonido, la cual es colocada suavemente en la superficie del ojo. Los ecos forman una imagen del interior del ojo, la cual permite al oftalmólogo medir el grosor del melanoma.
  • Angiografía con fluoresceína. Este procedimiento utiliza un medio de contraste que se inyecta en el brazo, el cual viaja hasta el ojo. Una cámara especial toma imágenes del interior del ojo para determinar si existe alguna obstrucción o escapes de fluidos.
  • Biopsia. En algunos casos, el oftalmólogo puede realizar una biopsia, durante la cual se toma una muestra de tejido del ojo para que pueda ser examinada en un laboratorio. Por lo general, no se necesita una biopsia para diagnosticar un melanoma ocular.

Es importante saber si el cáncer se ha extendido a otras partes de su cuerpo. Su oftalmólogo puede referirlo a otro especialista para llevar a cabo pruebas adicionales y determinar si el melanoma se ha diseminado 

Tratamiento del Melanoma Ocular

Si usted es diagnosticado con melanoma ocular, sus opciones de tratamiento pueden variar, dependiendo de la ubicación y el tamaño del melanoma, así como su salud en general.

Si el melanoma es pequeño, puede no requerir un tratamiento inmediato. Su Doctor de los Ojos puede optar por un seguimiento, y ver si el melanoma está en crecimiento. Si el melanoma está creciendo, o si comienza a causar complicaciones, usted puede decidir si debe someterse a un tratamiento.

En general, las opciones de tratamiento se dividen en dos categorías: radiación y cirugía.

Radiación de melanoma ocular

Una terapia de radiación de alta energía con rayos X u otro tipo de radiación se utiliza para eliminar el melanoma o parar su crecimiento.

El tipo más común de terapia de radiación utilizada en melanoma ocular es llamada radioterapia de placa, durante la cual semillas radioactivas son insertadas en un disco (placa) que se coloca directamente sobre la pared del ojo donde se encuentra el tumor. La placa se asemeja a la tapa de una botella pequeña, y es usualmente hecha de oro para ayudar a proteger los tejidos sanos cercanos al tumor de posibles daños por radiación. Puntos quirúrgicos temporales mantienen la placa en su lugar durante cuatro o cinco días, antes de que sea retirada.

La radioterapia también puede ser realizada por una máquina que dirige las partículas radioactivas hacia el ojo por medio de un de un haz de luz externo. Con frecuencia, éste tipo de radioterapia se administra en el transcurso de varios días.

Cirugía de melanoma ocular

Dependiendo del tamaño y la ubicación del melanoma, su Doctor de los Ojos puede recomendar una cirugía como opción de tratamiento. En casos de tumores más pequeños, la cirugía puede consistir en la extirpación del tumor y parte del tejido sano que lo rodea.

Cuando hay tumores más grandes y causan dolor en los ojos, la cirugía puede requerir una remoción completa del ojo (enucleación). Después de que el ojo es removido, un implante se coloca en su lugar y se conecta a los músculos del ojo, de tal modo que el implante pueda moverse. Una vez recuperado de la cirugía, un ojo artificial (prótesis) hecho y coloreado especialmente para usted reemplazará el implante temporal puesto durante la cirugía.

Tanto la radioterapia como la cirugía pueden dañar la visión del ojo. Usted debe discutir con su Doctor de los Ojos el impacto que un tratamiento pueda tener en su visión y las opciones disponibles para ayudar con cualquier pérdida de la visión.

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