Linfoma ocular

¿Qué es un linfoma ocular?

A diferencia de otros linfomas sistémicos que generalmente afectan la retina y el iris (la parte coloreada del ojo), el linfoma intraocular primario (LIOP) afecta la retina, el vítreo y el nervio óptico. En un ochenta por ciento de los casos, los dos ojos son afectados. Muchas personas con LIOP desarrollan linfoma dentro de la parte del encéfalo llamada cerebro anterior.

Los dos tipos principales de linfoma son la Enfermedad de Hodgkin y el Linfoma no Hodgkin. Un linfoma intraocular primario es casi siempre un linfoma no Hodgkin de células B. La mayoría de las personas con linfoma intraocular primario son de edad avanzada o tienen una enfermedad del sistema inmunológico como el SIDA (Síndrome de inmunodeficiencia adquirida) . El linfoma intraocular primario ocurre a menudo con linfoma del cerebro, llamado linfoma primario del sistema nervioso central (LPSNC).

Causas de linfoma ocular

Las personas con un sistema inmunológico débil, bien sea de nacimiento o adquirido, corren el riesgo de desarrollar linfoma intraocular primario (LIOP).

La genética es un factor que puede contribuir a que ciertas células se vuelvan cancerosas. El ADN es el químico en cada una de nuestras células que porta nuestros genes (las instrucciones que indican la función de las células). Algunas personas con cáncer en el ojo pueden haber heredado cambios en el ADN que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de ojo. Sin embargo, éstos cambios en el ADN generalmente ocurren durante el transcurso de la vida, en lugar de ser heredados antes de nacer.

Síntomas de linfoma ocular

Los síntomas más comunes de linfoma ocular incluyen visión borrosa, disminución o pérdida de la visión, y manchas flotantes en la visión.

Un enrojecimiento o hinchazón de los ojos, y sensibilidad a la luz también pueden ocurrir. Un dolor de ojos es poco común.

El linfoma ocular afecta por lo general a los dos ojos, aunque los síntomas pueden ser más evidentes en un ojo que en el otro.

Diagnóstico de linfoma ocular

Para dar un diagnóstico de cáncer en el ojo, un oftalmólogo (Doctor de los Ojos) le preguntará acerca de los síntomas y evaluará su visión y los movimientos del ojo. Durante un examen ocular, el Doctor de los Ojos utiliza un oftalmoscopio (un instrumento con un haz de luz y un lente pequeño de aumento), para ver bien el interior del ojo.

Ciertas pruebas de imagen pueden ser realizadas, incluyendo:

  • Ultrasonido: ayuda al Doctor de los Ojos a evaluar el tumor.
  • Imagen de resonancia magnética (IRM): permite al médico ver mejor el ojo y buscar el linfoma en el cerebro o la médula espinal, donde éste tipo de cáncer comúnmente se propaga.
  • Tomografía por emisión de positrones (PET por sus siglas en inglés): ayuda al Doctor de los Ojos a determinar si el cáncer se ha propagado hacia los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo. Durante ésta prueba de imagen, una sustancia radiomarcada (por lo general un tipo de azúcar) es inyectada en la sangre. Ya que las células cancerosas del cuerpo a menudo absorben una mayor cantidad de azúcar que otras células, una cámara especial puede tomar imágenes de las áreas donde la señal aparezca. Esta técnica de imagen ayuda a identificar si las áreas anormales vistas en otras pruebas (como imágenes de resonancia magnética) pueden ser cancerosas.

Para confirmar un diagnóstico de linfoma ocular, una biopsia es usualmente necesaria, mediante la cuál una muestra de tejido o células es examinada bajo microscopio en un laboratorio. Un paciente sometido a una biopsia puede ser sedado y recibir anestesia local (medicamento adormecedor de un área específica), o recibir anestesia general (inducir un sueño profundo).

Para realizar una biopsia, el Doctor de los Ojos usualmente utiliza un procedimiento llamado vitrectomía. Durante éste procedimiento, él o ella insertará pequeños instrumentos en el ojo, y cortará y extraerá una muestra del vítreo (la sustancia gelatinosa que llena la mayor parte del ojo). Dicha muestra se enviará al laboratorio donde es evaluada.

Tratamiento de linfoma ocular

Generalmente, el linfoma ocular es tratado con quimioterapia y terapia de radiación externa (en ocasiones, una combinación de ambas).

Puede administrarse directamente en el ojo, en forma intravenosa, o directamente en el líquido cefalorraquídeo. Si el cáncer no responde al tratamiento, o reincide, el médico puede recomendar altas dosis de quimioterapia seguidas de un trasplante de células madre.

La radioterapia utiliza radiación de alta energía para reducir los tumores y destruir las células cancerosas. Durante el tratamiento de linfoma ocular, puede ser dirigida solamente al ojo afectado o a ambos ojos, dependiendo de la ubicación del cáncer. La radioterapia también puede ser dirigida al cerebro y la médula espinal para ayudar a prevenir que el cáncer se propague o a destruir las células cancerosas no detectadas que pudiesen estar allí.

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