Histoplasmosis

¿Qué es la histoplasmosis?

La histoplasmosis es una enfermedad causada cuando las esporas del hongo Histoplasma capsulatum son inhaladas y entran en los pulmones. Éste hongo microscópico, a veces llamado histo en su forma abreviada, es liberado en el aire cuando el suelo es perturbado en los campos de labranza, cuando se barre un gallinero, o se excava un hueco.

La histoplasmosis es inicialmente una infección pulmonar. Sin embargo, se cree que la infección (incluso si es leve), puede más tarde migrar hacia el ojo a través del torrente sanguíneo y causar una enfermedad ocular grave llamada síndrome de histoplasmosis ocular (SHO). La histoplasmosis es una de las principales causas de pérdida de la visión entre estadounidenses de los 20 a los 40 años de edad.

¿Cómo es causado el síndrome de histoplasmosis ocular por una histoplasmosis?

Los científicos creen que las esporas del Histoplasma capsulatum se extienden de los pulmones hacia los ojos, alojándose en la coroides (una capa de vasos sanguíneos que proporciona sangre y nutrientes a la retina. La retina es una fina capa de tejido sensible a la luz que cubre la parte posterior del ojo.

Una histoplasmosis causa síndrome de histoplasmosis ocular (SHO) cuando vasos sanguíneos frágiles y anormales crecen bajo de la retina. Dichos vasos sanguíneos anormales son llamados membranas neovasculares coroideas (MNVC), mostradas en la ilustración superior. La mácula es la parte de la retina responsable por la visión central, la cual permite ver detalles finos claramente. Las MNVC causan cicatrices que afectan los mensajes visuales que van de la retina hasta hacia el cerebro, resultando en pérdida de la visión.

La visión también se afecta cuando éstos vasos sanguíneos anormales dejan escapar líquido y sangre dentro de la mácula. Si estos vasos sanguíneos anormales crecen hacia el centro de la mácula, pueden afectar la fóvea (la región de la retina con mayor concentración de células nerviosas especiales llamadas conos, que producen la visión aguda con la luz del día). El daño a la fóvea y los conos pueden perjudicar severamente, e incluso destruir ésta visión frontal directa.

Un tratamiento temprano del SHO es esencial. Si los vasos sanguíneos anormales han afectado a la fóvea, el control de la enfermedad será más complicado. Ya que el SHO rara vez afecta la visión lateral (periférica), la enfermedad no causa ceguera total.

Síntomas de histoplasmosis

La histoplasmosis es una infección fúngica, a menudo tan leve que no produce síntomas aparentes. Cualquier síntoma que pueda ocurrir, con frecuencia es similar al de un resfriado común. De hecho, si usted tuviese síntomas de histoplasmosis, podría confundirlos con una gripa o influenza, ya que el sistema inmunológico del cuerpo normalmente supera la infección en pocos días, sin tratamiento.

Con frecuencia, el síndrome de histoplasmosis ocular (SHO) no presenta síntomas en sus primeras etapas. Es posible que usted haya sido afectado por SHO sin saberlo. La evidencia de que una inflamación haya ocurrido es la presencia de cicatrices muy pequeñas llamadas “manchas histo”, las cuales permanecen en el lugar donde estuvo la infección. Por lo general, las manchas histo no afectan la visión, pero por razones que aún no son bien entendidas, pueden causar complicaciones años o décadas después de haber tenido la infección originalmente. Las manchas histo se asocian con el crecimiento de los vasos sanguíneos anormales bajo la retina.

En etapas tardías, los síntomas de histoplasmosis pueden aparecer si los vasos sanguíneos anormales causan cambios en la visión. Los síntomas de SHO son los mismos síntomas de membrana neovascular tiroidea. Estos incluyen:

  • Manchas en su visión, especialmente la visión central;
  • Visión distorsionada – las líneas rectas aparentan ser onduladas, torcidas o irregulares;
  • El tamaño de los objetos aparenta ser diferente en cada ojo;
  • Los colores pierden su brillo, o no tienen el mismo aspecto en cada ojo;
  • La luz centellea o es titilante en la visión central.

Si usted tiene alguno de los síntomas de histoplasmosis, debe consultar a un oftalmólogo.

Síntomas de histoplasmosis

Si usted tiene síntomas de histoplasmosis, su oftalmólogo llevará a cabo un examen ocular minucioso para confirmar un diagnóstico de histoplasmosis.

Su oftalmólogo buscará dos cosas en particular:

  • Presencia de manchas histo, las cuáles indican una exposición previa al hongo Histoplasma capsulatum;
  • Inflamación de la retina, lo cuál indica el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos anormales.

El examen de diagnóstico de histoplasmosis es similar al utilizado para un diagnóstico de degeneración macular húmeda. Su médico puede utilizar una rejilla de Amsler para comprobar si hay síntomas de histoplasmosis tales como áreas onduladas, borrosas u oscuras en la visión.

Para hacer una evaluación de sus ojos, su oftalmólogo dilatará (ensanchará) sus pupilas utilizando gotas oftálmicas de dilatación, y examinará sus ojos con un oftalmoscopio, un dispositivo que le permite ver la retina y otras áreas de la parte posterior del ojo. Si algún fluido o vasos sanguíneos anormales (membranas neovasculares coroideas) son detectados, su oftalmólogo tomará fotografías especiales del ojo mediante una tomografía de coherencia óptica (TCO) y una angiografía con fluoresceína. La exploración a través de un escán TCO, utiliza ondas de luz para crear imágenes detalladas de la estructura inferior de la retina. Imágenes de una TCO muestran el espesor de la retina, y pueden ayudar a su oftalmólogo a detectar una inflamación y vasos sanguíneos anormales.

Durante una angiografía con fluoresceína, un tinte de fluoresceína se inyecta en una vena en su brazo. El tinte viaja a través del cuerpo, incluyendo los ojos. A medida que el tinte pasa a través de las vasos sanguíneos de la retina, fotografías del ojo son tomadas. Las áreas anormales se destacan debido al tinte.

Tratamiento de histoplasmosis

Para tratar una histoplasmosis se utiliza un tratamiento anti-VEGF, una terapia con láser y/o una inyección de esteroides.

Tratamiento anti-VEGF

Un método para el tratamiento de histoplasmosis consiste en atacar un químico específico del cuerpo que causa la creación vasos sanguíneos anormales que crecen bajo de la retina. Éste químico es llamado factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF por sus siglas en inglés). Algunos tratamientos farmacológicos creados recientemente (llamados drogas anti-VEGF) pueden bloquear el problemático VEGF. El bloqueo de VEGF reduce el crecimiento de los vasos sanguíneos, retrasa su fuga, ayuda a retardar una pérdida de visión, y en algunos casos mejora la visión.

Su oftalmólogo administrará la droga anti-VEGF directamente en el ojo durante un procedimiento ambulatorio. Antes del procedimiento, su oftalmólogo limpiará el ojo para prevenir infección y utilizará un anestésico con una aguja muy fina para adormecer el ojo. Usted puede recibir múltiples inyecciones anti-VEGF en el transcurso de varios meses. Los tratamientos son repetidos con frecuencia a medida que provean un beneficio continuo al paciente.

Tratamiento con láser

El tratamiento con láser para histoplasmosis usualmente es un procedimiento ambulatorio realizado en el consultorio del médico o en el hospital.

Durante este procedimiento, un rayo láser de alta energía produce una pequeña quemadura cuando llega a la zona de la retina que está siendo tratada. El rayo destruye los vasos sanguíneos anormales, evitando escapes posteriores, hemorragias y crecimiento.

Después del tratamiento con láser, la visión puede parecer más borrosa que antes, pero con frecuencia se estabiliza en unas pocas semanas. Una cicatriz se formará en el área tratada, creando un punto ciego permanente que puede notarse dentro del campo de su visión.

El tratamiento con láser no cura la histoplasmosis. Sin embargo, reduce la posibilidad de que los vasos sanguíneos anormales regresen. Si dichos vasos sanguíneos vuelven, una cirugía láser adicional puede ser necesaria.

Inyección de esteroides

Debido a que la histoplasmosis puede causar inflamación del ojo, inyecciones de esteroides directamente aplicadas al ojo son requeridas ocasionalmente para reducir la inflamación.

La histoplasmosis es una amenaza para su visión y para su vida. Por lo tanto, es importante hacerse chequeos regulares con su oftalmólogo, quien puede detectar cualquier problema tempranamente.

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