Hifema

¿Qué es un hifema?

Un hifema ocurre cuando hay acumulación de sangre en la parte frontal del ojo. Esto sucede entre la córnea (la capa transparente del ojo) y el iris (la parte coloreada del ojo). La sangre puede cubrir el iris parcial o totalmente al igual que la pupila (la parte circular oscura en el centro del ojo). Si usted tiene un hifema, su visión puede ser parcial o totalmente bloqueada en el ojo.

Una hemorragia subconjuntival sucede cuando la sangre de  un vaso sanguíneo roto aparece  en la parte blanca del ojo.

Una hemorragia subconjuntival sucede cuando la sangre de  un vaso sanguíneo roto aparece  en la parte blanca del ojo.

Un hifema generalmente ocurre cuando una lesión causa una rasgadura en el iris o la pupila del ojo. Ocasionalmente, las personas confunden un vaso sanguíneo roto en la parte frontal del ojo con un hifema. Un vaso sanguíneo roto en el ojo es una condición común e inofensiva llamada hemorragia subconjuntival. Una hemorragia subconjuntival no duele. El hifema, sin embargo, suele ser doloroso. Los hifemas deben ser tratados adecuadamente o pueden causar problemas permanentes en la visión.

Síntomas de hifema

Un hifema puede causar visión borrosa o nublada.

Un hifema puede causar visión borrosa o nublada.

Los síntomas de hifema incluyen:

  • sangrado en la parte frontal del ojo
  • sensibilidad a la luz
  • dolor en el ojo
  • visión borrosa, nublada o bloqueada

¿Qué causa un hifema?

El hifema generalmente es causado por lesiones en el ojo debido a accidentes o a la práctica de deportes. El hifema puede tener otras causas menos comunes, incluyendo:

  • vasos sanguíneos anormales que crecen en la superficie del iris
  • infecciones oculares causadas por un virus herpético
  • problemas de coagulación en la sangre
  • problemas con lentes artificiales puestos en el ojo durante una cirugía de cataratas
  • en muy raras ocasiones, cáncer de ojo
Siempre use la protección ocular  adecuada cuando practique un deporte.

Siempre use la protección ocular  adecuada cuando practique un deporte.

Debido a que la mayoría de los hifemas ocurren por lesiones deportivas, es importante usar anteojos protectores. Las lesiones deportivas, especialmente causadas por bolas pequeñas como las de ráquetbol, pueden causar problemas oculares graves. Además de un hifema, estas lesiones pueden causar cataratas, desprendimiento de retina, glaucoma, y hasta ceguera. Si se astima un ojo, vea a un oftalmólogo de inmediato.

Diagnóstico de hifema

Un oftalmólogo examina el  interior del ojo con un microscopio 

Un oftalmólogo examina el  interior del ojo con un microscopio

Un oftalmólogo examinará el ojo por completo para diagnosticar un hifema. Él o ella evaluará:

  • qué tan bien ve usted
  • la presión ocular
  • el interior del ojo

En algunos casos, el oftalmólogo puede ordenar una tomografía computarizada (escáner CT). Este escáner evalúa la condición de los huesos que forman la cavidad del ojo y otras partes de la cara.

con lámpara de hendidura.

Tratamiento de hifema

Basado en el diagnóstico, el oftalmólogo puede
pedir que:

  • use un parche especial sobre el ojo para protegerlo
  • disminuya la cantidad de actividad física, o que descanse en cama
  • eleve la cabecera de la cama para ayudar el drenaje del ojo
  • consulte a su oftalmólogo con frecuencia para que él o ella pueda evaluar la curación y presión del ojo

Su oftalmólogo puede pedirle que no use aspirina, ya que ésta puede conducir a más hemorragias. En algunos casos, su oftalmólogo puede indicarle que vaya al hospital para que su ojo pueda ser cuidado y revisado con frecuencia. Si el hifema hace que la presión ocular se eleve demasiado alto, puede dar lugar al desarrollo de glaucoma o daños de la córnea. Si esto sucede, es posible que necesite cirugía para remover el exceso de sangre o usar gotas oftálmicas para el tratamiento.

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