Arteritis De Células Gigantes

También conocida como ojo perezoso

¿Qué es la Arteritis de Células Gigantes?

La arteritis de células gigantes (ACG) es una inflamación (hinchazón) de las arterias, los vasos sanguíneos que transportan sangre hacia afuera del corazón. Cuando las arterias se hinchan, se reduce el flujo de sangre a través de dichos vasos sanguíneos. ACG afecta arterias en el cuello, la parte superior del cuerpo y los brazos. Es también llamada arteritis temporal o craneal, ya que afecta a la cabeza (cráneo).

Debido a que éstos vasos sanguíneos también ayudan a nutrir a los ojos, la disminución del flujo sanguíneo puede causar una pérdida repentina e indolora de la visión. Esta condición, como se ilustra arriba, se conoce como neuropatía óptica isquémica anterior arterítica (NOIA), una forma de neuropatía óptica isquémica.

Causas de la Arteritis de Células Gigantes

En la arteritis de células gigantes, la capa interna de las arterias se inflama. Esto hace que se hinchen. Esta hinchazón estrecha los vasos sanguíneos, reduciendo la cantidad de sangre, y por ende, el oxígeno y nutrientes vitales, que llega a los tejidos del cuerpo.

Casi cualquier arteria grande o mediana puede ser afectada, pero la hinchazón ocurre más frecuentemente en las arterias de las sienes. Están ubicadas justo en frente de las orejas y continúan hacia el cuero cabelludo. A veces, la hinchazón afecta solo parte de una arteria con secciones de vaso normales en el medio.

Se desconocen las causas de la inflamación de estas arterias. Ciertos genes y variaciones genéticas pueden incrementar tu predisposición a esta enfermedad.

Síntomas de la Arteritis de Células Gigantes

Los síntomas de una arteritis de células gigantes (ACG) pueden variar. Muchas personas sufren fuertes dolores de cabeza y sensibilidad, sobre todo alrededor de las sienes. La ACG puede afectar a los ojos, causando una pérdida súbita de la visión o una visión doble. Una ceguera causada por ACG generalmente se produce primero en un ojo, pero puede ocurrir también en el otro, si la afección no es tratada a tiempo. Por esto es muy importante que la condición sea evaluada por un oftalmólogo inmediatamente.

Otros síntomas pueden incluir:

  • Síntomas de gripa acompañados de dolor de cabeza, fatiga y fiebre;
  • Visión borrosa;
  • Visión doble;
  • Sensibilidad del cuero cabelludo;
  • Dolor en la mandíbula, especialmente al masticar;
  • Rigidez o dolor en el cuello, la cadera o los brazos; y
  • Pérdida de peso inexplicable.

Diagnostico de la Arteritis de Células Gigantes

Si usted está experimentando problemas de visión, su oftalmólogo (Doctor de los Ojos) llevará a cabo un examen detallado del ojo. Él o ella evaluará su agudeza visual y medirá la presión del ojo, y llevará a cabo un examen de dilatación ocular para buscar señales de daño en el nervio óptico o la retina. El médico también examinará su cabeza. Una palpación de su cabeza puede confirmar si hay dolor en el cuero cabelludo, y su alguna arteria gruesa es sensible. La arteria afectada puede tener un pulso débil o no tener pulso.

Su médico también puede ordenar exámenes de sangre. Si bien éstas pruebas no pueden confirmar si usted tiene una arteritis de células gigantes (ACG), pueden indicar si hay alguna inflamación en su cuerpo. Una biopsia (muestra de tejido) de la arteria puede confirmar los resultados de los análisis de sangre. Adicionalmente, su médico puede ordenar pruebas de imagen, como una resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés), para evaluar la salud de sus arterias.

Tratamiento de la Arteritis de Células Gigantes

Su médico probablemente le recete tabletas de esteroides. Ya a que es importante tratar una pérdida de la visión causada por ACG lo más pronto posible, su doctor puede prescribirle tabletas de esteroides antes de que el diagnóstico sea confirmado. Muchas personas se sienten mejor al poco tiempo de haber comenzado el tratamiento, pero éste puede durar hasta dos años.

Debido a que los esteroides pueden tener efectos secundarios, como un aumento en la probabilidad de tener una fractura ósea, deben ser cuidadosamente monitoreados por su médico mientras se toma el medicamento. Una vez que comience el tratamiento con esteroides, su visión probablemente se estabilizará. Sin embargo, cualquier pérdida de la visión que ya haya sucedido, puede ser permanente. En tales casos, aprovechar al máximo su visión remanente le ayudará a manejar al máximo su independencia.

Facebook